Para D-due, este proyecto no es una excepción, sino una extensión natural de su práctica. Una forma de intervenir desde el diseño con coherencia, sensibilidad y utilidad real. En el origen de este no hay prendas, sino la necesidad de una propuesta profundamente humana: crear una herramienta gráfica que permita a cualquier persona disfrutar de formas de expresión no verbal.
La idea nació a partir de una experiencia personal de Yumico Otsubo, impulsora de la iniciativa, quien observó cómo, tanto en niños como en adultos, el acto de "dibujar" puede generar bloqueo, pudor o resistencia. A partir de ahí, propuso el desarrollo de un sistema de estampación manual que hiciera de esa expresión algo más libre, accesible y natural.
El resultado es una colección de sellos gráficos concebidos desde la sencillez funcional y el respeto por el material. Cada pieza, construida en madera y caucho, está diseñada para ser fácilmente manipulable por personas de todas las edades. Lejos de los lenguajes rígidos o binarios, las formas son orgánicas, derivadas del trazo manual de Alfredo, e inspiradas en la experiencia táctil: lo áspero, lo afilado, lo blando.
Este proyecto fue desarrollado en colaboración con diversos participantes que no fueron destinatarios, sino co-creadores fundamentales del proceso. Un sistema abierto, donde cada usuario puede usar los sellos como herramienta expresiva para dibujar, narrar o simplemente jugar.